El resultado? Un USB casi indestructible! Según Dmitry, incluso logró sumergirlos bajo el agua y, tras un periodo de secado, funcionaron sin problemas.
Pueden encontrar las instrucciones aqui, pero básicamente, se trata de mezclar un poco de epoxi, y recubrir todo el USB (primero un lado, esperando a que endurezca, y luego el otro) , dejándolo secar por 24 horas luego.